Tecnología de gestión forestal
Tecnología de gestión forestal
Hasta ahora, la gestión forestal ha tenido que basarse en un enfoque muy práctico, con inspecciones presenciales, para poder marcar árboles concretos para su tala y retirada, y eliminar del bosque en general los ejemplares enfermos. Sin embargo, la avalancha de incendios forestales de la última década ha dejado prácticamente obsoleto este método de gestión tradicional y ha acelerado la llegada de una solución más tecnológica.
Los responsables con visión de futuro de The Nature Conservancy están probando actualmente una solución que se presenta muy prometedora para una gestión más rápida, económica y precisa de los terrenos forestales. Esto llega justo a tiempo, dado que los desastres provocados por los incendios forestales no dejan de aumentar y que, recientemente, millones de hectáreas de terrenos de gran valor han sido arrasadas por violentos incendios.
La nueva tecnología
El problema al que se enfrentaban quienes buscaban una solución era de lo más abrumador: cómo mantener prácticamente la misma capacidad de inspección individual, pero a una escala mucho mayor, de modo que se pudieran retirar rápidamente los árboles moribundos y muertos. Esos árboles constituyen gran parte del combustible de los incendios forestales que se descontrolan y arrasan con enormes extensiones de árboles sanos.
Aquí entra en juego la Guía de Restauración Digital (DRG). Este programa informático ofrece el mismo enfoque directo que el marcado manual de árboles muertos, al tiempo que aprovecha la velocidad de los ordenadores para abarcar territorios mucho más extensos en mucho menos tiempo. Un ingeniero forestal equipado con un ordenador portátil con el software DRG puede patrullar grandes áreas en un quad, introduciendo información relevante sobre las coordenadas GPS específicas de las zonas y el estado de salud de los árboles que se encuentran en esos sectores. Posteriormente, los taladores pueden utilizar el mapa creado por el software DRG y la información registrada por el ingeniero forestal para saber qué árboles deben talarse.
En la primera prueba piloto a gran escala del software, se utilizó una zona de 327 acres para comparar la nueva tecnología con los métodos más tradicionales de gestión forestal. Los partidarios de la iniciativa se alegraron al comprobar que el proceso era aproximadamente cinco veces más rápido que el método de «recorrido y marcado», y que su ejecución costaba menos de la mitad.
Esas no son las únicas ventajas: la información registrada también puede utilizarse de otras formas, como para calcular el número de árboles, su tamaño y la distancia entre ellos. Antes, cuando se necesitaba esa información, había que realizar desplazamientos específicos para recopilarla, lo que suponía un coste adicional y una pérdida de tiempo.
Uso futuro
Gracias al éxito indiscutible del nuevo software de cartografía forestal, se ha aprobado su uso para la topografía de extensiones de terreno de miles de hectáreas. Además, parece probable que su aplicación se amplíe a ámbitos aún más productivos y de mayor alcance. Los expertos en tecnología ya están estudiando cómo llevar el software al aire para llevar a cabo misiones de topografía a gran escala y ampliar el alcance y la eficacia de la gestión forestal moderna.












