Los 7 criterios esenciales de la gestión forestal sostenible (2.ª parte)
Acompáñanos en esta segunda parte de «El embalaje de la naturaleza», titulada «Los siete criterios esenciales de la gestión forestal», en la que completamos la descripción de los criterios esenciales y explicamos su importancia en la gestión forestal sostenible.
Criterio 5: Contribución del mantenimiento de los bosques a los ciclos globales del carbono
Los bosques constituyen uno de los mayores depósitos renovables de carbono del suelo y desempeñan un papel fundamental en los ciclos globales del carbono. Las reservas de carbono se capturan o procesan en la materia muerta y en descomposición, los productos de madera, la biomasa tanto aérea como subterránea y el suelo. Los efectos del cambio climático afectan a la estructura y la distribución de los bosques, así como a su salud y temperatura, e incluso contribuyen a la aparición de incendios forestales que pueden anular por completo la captura y el almacenamiento de carbono.
Si bien las medidas de gestión forestal también pueden alterar el ciclo del carbono, unas prácticas de gestión adecuadas que mejoren la capacidad de captura de carbono de los bosques pueden influir positivamente en los niveles de dióxido de carbono. La biomasa de los bosques puede sustituir a los combustibles fósiles emisores, reduciendo así los gases de efecto invernadero.
A diferencia de cualquier otro criterio, la contribución de los bosques a los ciclos globales pone de manifiesto el vínculo directo entre el medio ambiente y la economía mundial. Los ciclos del carbono son consecuencia de la quema de combustibles fósiles, que constituyen importantes fuentes de energía en la actividad de la economía moderna. Por lo tanto, la capacidad de los bosques para capturar el carbono de la atmósfera será un factor decisivo en el calentamiento global y en la capacidad de la economía mundial para adaptarse a unas condiciones ambientales más adversas y perjudiciales, así como a los costes asociados a ellas.
Este criterio se basa en tres indicadores que se centran en los sumideros totales de carbono de los bosques, los sumideros de carbono de los productos forestales y la cantidad de emisiones de combustibles fósiles evitadas gracias a la biomasa forestal.
Criterio 6: Mantenimiento y mejora de los múltiples beneficios socioeconómicos a largo plazo para satisfacer las necesidades de las sociedades
Los bosques proporcionan una amplia gama de productos que benefician a la sociedad (tarimas el mundo!). Estos productos satisfacen las necesidades de diferentes comunidades, y algunas de ellas dependen exclusivamente de estos bienes y servicios para su sustento. Por ello, las estadísticas mundiales sobre la producción y el uso de los productos forestales, las oportunidades de empleo que ofrece el sector forestal y la inversión ponen de manifiesto algunos de los beneficios y la necesidad de mantener y mejorar estos recursos.
Cabe destacar que los cinco primeros criterios se centran en el aspecto de la sostenibilidad de los bosques, en detrimento del aspecto económico. Este criterio es el único que se centra en la economía y, por ello, cuenta con más de 20 indicadores, más que cualquier otro criterio. Debido a su gran número, los indicadores se agrupan en inversiones, empleo y cultura.
La categoría de empleo aprovecha la capacidad de los bosques para generar trabajo y salarios, mientras que la categoría de inversión se centra en la atención que la sociedad presta al mantenimiento de los bosques. La categoría cultural se centra en los indicadores socioeconómicos de carácter más social.
Criterio 7: Marco jurídico, institucional y económico para la conservación y la gestión sostenible de los bosques
Elséptimo criterio se refiere al entorno institucional, jurídico, económico y normativo general de un país. En él se describe el contexto en el que los grupos de trabajo deben examinar los seis criterios anteriores. Las consideraciones o indicadores aquí incluidos se refieren a la capacidad institucional, la legislación y las medidas políticas a todos los niveles, los acuerdos económicos y la creación de un entorno propicio para la gestión forestal sostenible.
Este criterio plantea una serie de dificultades inherentes, por lo que los países miembros han adoptado diferentes enfoques para adaptarse a sus necesidades sociales y culturales específicas. Las complicaciones se derivan de la diversidad de fuentes, lo que dificulta la obtención de datos e información cuantificables, relevantes y significativos que permitan establecer unas bases de referencia adecuadas desde una perspectiva global. Los grupos de trabajo que participan en los Criterios e Indicadores del Proceso de Montreal se han propuesto reducir a diez el número de indicadores del criterio y simplificar la redacción para resolver las dificultades inherentes.
Conclusión
Los criterios e indicadores del Proceso de Montreal constituyen un primer paso para proporcionar herramientas que permitan recopilar y comunicar los datos necesarios para la conservación y el mantenimiento de ecosistemas forestales sostenibles. Estas herramientas se han diseñado y aplicado con el fin de reflejar los componentes necesarios de la gestión forestal sostenible y proporcionar a los grupos de trabajo un marco que describa el estado y el valor de dichos ecosistemas.
Presentan un conjunto de principios no vinculantes jurídicamente para los 12 países miembros, que son actores fundamentales en la gestión forestal y en la consecución a escala mundial de los objetivos generales de desarrollo sostenible. Sin embargo, se trata de criterios consensuados a nivel internacional y basados en la colaboración, concebidos específicamente para responder a la urgente necesidad de abordar la gestión forestal sostenible como parte de una solución más amplia que aborde el cambio climático y las repercusiones socioeconómicas en los países, las industrias y las personas.



