Biomasa leñosa: un estudio sobre el embalaje natural (1.ª parte)
Los países desarrollados, como Estados Unidos, dependen de los combustibles fósiles para su suministro energético. De hecho, un informe de la Administración de Información Energética de Estados Unidos revela que el consumo de energía primaria en ese país en el año 2020 fue equivalente a 93 cuatrillones de BTU.
Las fuentes de combustibles fósiles, como el gas natural, el petróleo, la energía nuclear y el carbón, desempeñan un papel importante. Satisfacen las necesidades energéticas de Estados Unidos y de la sociedad mundial. Sin embargo, estas formas de energía contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Reducir el uso de combustibles fósiles es fundamental para la sostenibilidad medioambiental. Afortunadamente, la demanda de fuentes de energía renovables ha ido en aumento en los últimos años. Por eso, las fuentes de energía renovables como la solar, la biomasa, la eólica, la geotérmica y la hidroeléctrica son fundamentales para alcanzar los objetivos de sostenibilidad y mitigar el cambio climático.
La biomasa leñosa es una fuente de energía sostenible. Una de las principales ventajas de la biomasa leñosa es que se trata de una fuente de combustible neutra en carbono. El uso de la biomasa leñosa puede ayudar a compensar las emisiones de otros combustibles fósiles. Esto la convierte en un elemento fundamental de una estrategia energética sostenible.
¿Qué es la biomasa leñosa?
La biomasa leñosa es el material obtenido de las plantas leñosas y ha sido una importante fuente de energía durante milenios. Algunas instalaciones energéticas de biomasa leñosa destacadas son:
- Calderas de leña para uso comercial
- Refinerías de combustibles líquidos
- Fábricas de pellets de madera
- Centrales eléctricas
La biomasa leñosa es una fuente de energía renovable natural procedente de materiales orgánicos que puede constituir una fuente de energía más ecológica. Se trata de una opción energética atractiva tanto para los hogares como para la industria, ya que puede ayudar a generar electricidad, producir calor y utilizarse en la fabricación de biocombustibles. Todo ello puede contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la dependencia de los combustibles fósiles.
¿De dónde procede la biomasa leñosa?
La biomasa leñosa procede de diversas fuentes. Entre ellas se encuentran los árboles urbanos, los residuos de tala y los restos de poda de arbustos. Otros materiales son los residuos de las industrias madereras y las operaciones programadas de clareo forestal.
Las plantas leñosas son cultivos de rotación corta que crecen rápidamente. Entre ellas se incluyen los árboles que rebrotan tras cada cosecha. Por ejemplo, especies como los sauces suelen podarse pronto (tras el primer año) para permitir que crezcan múltiples tallos.
En algunos casos, el cultivo de árboles de tallo único para la primera cosecha genera recursos de biomasa leñosa. Posteriormente, estos árboles se podan para aumentar el rendimiento. Sin embargo, la mayoría de las especies leñosas rebrotan lentamente con cada cosecha, lo que significa que el rendimiento global puede disminuir con el tiempo tras múltiples rotaciones.
¿De qué se compone la biomasa leñosa?
La biomasa leñosa es de origen orgánico. Está compuesta por materiales procedentes de organismos vivos (plantas y animales) que pueden transformarse en energía útil. Los materiales más habituales para producir biomasa leñosa son las materias primas de biomasa: madera, plantas y residuos.
Como se ha mencionado anteriormente, la biomasa leñosa procede de los árboles y otras plantas leñosas, como los arbustos. La madera es uno de los productos forestales más valiosos. La biomasa leñosa forma parte de los productos derivados de los árboles, los residuos leñosos y los subproductos. Entre estos materiales se pueden incluir:
- Árboles de menor calidad debido a enfermedades o a las condiciones de cultivo.
- Residuos de la tala de árboles (corteza, troncos pequeños, ramas, tocones, agujas y ramitas).
La biomasa de un árbol representa entre el 25 % y el 45 % de los residuos de la tala. Estos residuos tienen un menor valor en cuanto a su utilidad como producto forestal y, por lo general, no contribuyen al crecimiento futuro de los árboles. La retirada de estos residuos del bosque puede ayudar a estimular el crecimiento de los árboles y los ecosistemas, lo que mejora la salud del bosque. Estos residuos de la tala se recogen y se reciclan para convertirlos en productos bioenergéticos, como la biomasa leñosa.
Además de estas prácticas tradicionales de recogida, la biomasa leñosa puede incluir pastos perennes y residuos agrícolas. En el ámbito industrial, los materiales de origen leñoso pueden proceder de residuos sólidos urbanos, residuos de madera urbanos y residuos de aserraderos.
La biomasa leñosa como recurso renovable
La biomasa leñosa es una fuente de energía sostenible y renovable que puede constituir una alternativa viable a los combustibles fósiles.
Mediante el proceso de pirólisis, que descompone la biomasa en sus componentes químicos y orgánicos, la biomasa leñosa se utiliza para la producción de biocombustibles. Los biocombustibles resultantes pueden emplearse en diversas aplicaciones como fuente de energía tanto para vehículos como para instalaciones.
La biomasa leñosa es un recurso renovable que puede gestionarse de forma sostenible. Una gestión adecuada puede favorecer la captura de carbono. También puede utilizarse para mejorar la salud del suelo y potenciar el hábitat de la fauna silvestre.
***Acompáñanos la semana que viene para seguir aprendiendo más sobre la biomasa leñosa en Nature’s Packaging***



