Estufas de leña en Norteamérica
Estufas de leña en Norteamérica
Al igual que la chimenea, una estufa de leña es un sistema de calefacción muy popular para hogares y edificios. Muchas personas compran restos de madera en los almacenes de palés para quemarlos en estos aparatos. Al igual que la chimenea tradicional, el uso de una estufa de leña para calentar una vivienda o un edificio de oficinas es una tradición arraigada desde hace décadas. Sin embargo, las estufas de leña más antiguas están siendo retiradas progresivamente en toda Norteamérica, ya que los gobiernos han determinado que su diseño emite una cantidad peligrosa de partículas al aire, lo que provoca contaminación atmosférica.
Tradicionalmente, las estufas de leña se han utilizado como sistema de calefacción en el interior de una vivienda o edificio. Al igual que una chimenea, sus sistemas no incluyen conductos que distribuyan el aire caliente por toda la casa. De hecho, no siempre es necesaria una chimenea, ya que en algunos casos el humo puede desviarse a través de un orificio en la pared. Los troncos de leña se queman dentro de la estufa cerrada y el calor generado suele ser suficiente para calentar la estancia principal de una vivienda o edificio. Sin embargo, según la Wood Heat Organization, dado que cada vez más edificios se han reformado para ahorrar energía, es posible calentar toda una vivienda con una estufa de leña si se coloca en el lugar adecuado.
Normativa de los Estados Unidos
Los modelos antiguos de estufas de leña podían liberar una cantidad excesiva de contaminantes al aire y dejar escapar humo hacia las zonas habitables, lo que suscitaba preocupaciones por la salud de las personas en todo el mundo. La Asociación Americana del Pulmón ha abogado por que se rediseñen las estufas de leña para limitar las emisiones nocivas y, en Estados Unidos, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) ha respondido a esta petición. Desde 2015, los fabricantes de estufas de leña están obligados a rediseñarlas para reducir las emisiones nocivas en un 70 % en los próximos cinco años. Sin embargo, los gobiernos locales pueden seguir aplicando normas más estrictas.
Normativa canadiense
El gobierno de Montreal, en Canadá, ha adoptado ese enfoque. En Montreal, se exigió a los residentes que registraran sus estufas de leña y chimeneas de leña y, a partir del 1 de octubre de 2018, estarán obligados a sustituirlas por equipos que cumplan con normas de emisión más estrictas, que limitan a 2,5 gramos la cantidad de partículas liberadas a la atmósfera por hora. Los residentes pueden sustituir sus estufas de leña o modificarlas para que cumplan estas normas. Si los residentes se niegan a cumplirlas, se les impondrán multas.
En Ontario (Canadá) se calcula que más de 500 000 propietarios utilizan estufas de leña para calentar sus hogares. Se prevé que Ontario ofrezca incentivos económicos a los residentes para que sustituyan los modelos antiguos de estufas de leña por otros más eficientes que emitan menos contaminantes a la atmósfera. Otra ventaja esperada es que los nuevos modelos de estufas consumirían menos leña, lo que permitiría conservar este valioso recurso.
Aunque los modelos más antiguos emitían una cantidad peligrosa de partículas a la atmósfera, los modelos más recientes se han rediseñado para reducir las emisiones, lo que permite utilizar la leña como una fuente de calefacción limpia y renovable. Dependiendo de dónde vivas, es posible que tu administración local ofrezca una deducción fiscal u otro tipo de incentivo para renovar o sustituir tu estufa de leña.
Recursos
- Estufas de leña: la opción más popular para la calefacción con leña
- Cómo funcionan las estufas con certificación de la EPA
- Las estufas de leña pueden ser perjudiciales para la salud
- El sector afirma que el programa de sustitución de estufas de leña beneficia al medio ambiente
- Comprender la normativa sobre estufas de leña para uso doméstico
- La búsqueda de un fuego más limpio: por qué es hora de replantearnos nuestra forma favorita de calentarnos








