6 maneras de mejorar tu chimenea
6 maneras de mejorar tu chimenea
La madera es un recurso renovable y quemarla para calentar el hogar en invierno es una tradición ancestral que se practica desde hace siglos. El ambiente relajante que crea una chimenea durante los meses más fríos es algo que la gente parece disfrutar de forma innata. Sin embargo, los sistemas de calefacción anticuados utilizaban una tecnología que, aunque creaba ese ambiente, liberaba al aire una cantidad peligrosa de contaminantes y partículas en suspensión. En las últimas décadas, los avances tecnológicos han permitido desarrollar formas más seguras y eficientes de calentar los edificios, sin renunciar al calor y al resplandor del fuego natural.
Chimeneas tradicionales
Las chimeneas de leña abiertas y radiantes con chimenea son, lamentablemente, una forma muy ineficaz de calentar una vivienda o un edificio. El fuego no puede arder sin oxígeno y, en las chimeneas tradicionales, la chimenea absorbe el aire del interior de la vivienda, lo calienta, lo expulsa hacia arriba a través de la chimenea y sustituye el aire caliente del interior del edificio por aire más frío del exterior. Las chimeneas tradicionales abiertas como esta se consideran ineficientes porque, sencillamente, no calientan bien una vivienda, a menos que uno se encuentre justo al lado de la chimenea.
Sin embargo, hay formas de hacer que las chimeneas tradicionales sean más eficientes y seguras.
- Plantéate cambiar a una chimenea con sistema de circulación. Estas unidades cuentan con un sistema de ventilación y están diseñadas para hacer circular el aire caliente del fuego por toda la estancia.
- Instala puertas. Las puertas mantendrán el calor dentro de la chimenea, permitiendo que se irradie por toda la casa. Además, las puertas desviarán los contaminantes del humo del fuego hacia la chimenea, de modo que el aire del interior de tu hogar permanezca libre de contaminantes.
- Comprueba la compuerta. Si dejas la compuerta abierta sin que haya fuego, tu casa se enfriará. Si la compuerta está deformada, es posible que, aunque esté cerrada, siga dejando escapar el aire caliente de la casa.
- Utiliza una rejilla de hierro fundido. Las rejillas de hierro fundido absorben la mayor parte del calor y lo devuelven a la estancia. Algunos modelos más modernos incluyen ventiladores que redirigen el calor de la chimenea hacia la estancia, lo que aumenta considerablemente la temperatura de la misma.
- Instala un panel protector. Colocar una placa metálica en la parte trasera de la chimenea hará que el calor se irradie hacia la habitación cuando el fuego empiece a apagarse.
- Considere la posibilidad de instalar un insert. Los inserts son estructuras cerradas que funcionan con electricidad, gas o pellets de madera y están diseñadas para encajar dentro de su chimenea actual. Aunque esta opción es la más cara, los inserts modernos son muy eficientes y aportarán una cantidad considerable de calor a su hogar.
Seguridad
Además, las chimeneas abiertas sin puertas facilitan que el humo y los contaminantes atmosféricos penetren en la zona principal de la vivienda. La inhalación de estas partículas durante un periodo prolongado podría deteriorar la calidad del aire en el interior de la vivienda y provocar problemas de salud. Una buena regla general es que, si se huele el humo, se está inhalando este y otras partículas nocivas, lo que constituye un claro indicio de que es necesario renovar la chimenea.








